Ningún dato inventado
Si no nos has dado el número de obras, el año de fundación o el plazo de entrega, no aparece. Ni redondeado, ni «más de 20», ni un icono que lo sugiera. Lo dejamos fuera y te lo pedimos por escrito.
Cómo hacemos las webs
Casi nadie cuenta esta parte porque no se ve en una captura de pantalla. Es justo la que separa una web de una plantilla rellenada, y es la razón por la que podemos enseñártela terminada sin miedo.
Las comprobaciones
Si no nos has dado el número de obras, el año de fundación o el plazo de entrega, no aparece. Ni redondeado, ni «más de 20», ni un icono que lo sugiera. Lo dejamos fuera y te lo pedimos por escrito.
Un aviso legal que está en el código pero queda debajo de una foto es un aviso que no existe. Los medimos en pantalla, en móvil y en escritorio. Miramos qué hay encima de cada uno.
Ni fotos con marca de agua, ni sacadas de la web de un competidor, ni la misma foto de banco repetida en dos clientes nuestros. Cada web tiene sus imágenes y llevan su crédito.
Capturamos cada página a 375 y a 1440 píxeles y las comparamos. Sin desplazamiento lateral, sin texto cortado, sin botones que no se dejan pulsar con el pulgar.
Quien tenga activado «reducir movimiento» en su teléfono ve la web quieta y entera. Lo compruebo con el navegador, porque una animación que sigue corriendo sale igual que una parada en una captura.
Menos de 6 MB por página, fotos en WebP con varias medidas y con su alto y ancho puestos para que la página no baile al cargar.
Las tipografías se sirven desde tu propio dominio. Sin Google Fonts, sin librerías de terceros, sin rastreadores. Por eso la mayoría de nuestras webs no necesitan ni banner de cookies.
Montamos, capturamos, comparamos con lo que queríamos y corregimos. Mínimo tres vueltas por página antes de enseñártela.
Por qué importa
Y una web que enseña un dato que nadie te ha dado te deja a ti dando explicaciones. Preferimos un hueco honesto a un relleno bonito.
Cuando falta un dato tuyo, no lo redondeamos ni lo suavizamos. Puede ser el número de obras, un plazo o una horquilla de precio. Lo dejamos fuera y te lo pedimos por escrito. Tu web sale con menos texto y sin una sola cosa que no puedas defender delante de un cliente.